El entrenamiento psicofísico de Michael Chéjov es un sistema complejo y comprehensivo de la creatividad del actor, entendiendo éste como un artista complejo y completo cuyo conocimiento reside en sus músculos e imaginación más que en su psicología o personalidad. Un conocimiento o inteligencia que sólo puede obtenerse a través de la continuidad, el esfuerzo, la dedicación y la confianza.

Las herramientas de interpretación de Chéjov plantean al actor una forma de entrenar su imaginario, de hacerlo flexible y accesible, permeable, para que cuando se presente la ocasión, sea capaz de responder no sólo desde su cuerpo, no sólo desde su intelecto, tampoco sólo desde su imaginación, sino desde su propio compromiso creativo como ser humano físico, psíquico, emocional y espiritual. Conseguir un actor que es capaz de pensar, sentir y emocionarse, capaz de imaginar para trascender con su interpretación al plano de la significación poética.

Toda persona con talento sabrá, porque está en su naturaleza, lo que significa estar presente, ser relevante e irradiar en escena. […] pero intenta evitar el esfuerzo de ser relevante para el público, sé relevante para ti mismo, es entonces cuando el público te seguirá.

Cada uno de nosotros puede ser valioso tan sólo de una manera propia e individual; si somos capaces de encontrar el valor que nos es propio, entonces este valor se deslizará en nuestra interpretación y nos proporcionará un excelente estilo propio e individual.

- Michael Chéjov